Najla Shami nos habla de sus inicios y sus proyectos
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Najla Shami nos habla de sus inicios y sus proyectos

Najla Shami nos habla de sus inicios y sus proyectos martes, 22 de marzo de 2011

Najla Shami una gallega con ascendencia palestina, nos concede esta entrevista donde nos habla de como surgió su vocación musical, de sus variedades musicales y sus proyectos actuales y de futuro. Actualmente actúa con Hector Lorenzo, formando un dúo de voz y guitarra "Lobalú" donde los dos se complementan a la perfección.




- Eres de ascendencia palestina y gallega y esa diversidad te ha influido muchísimo, pero ¿qué escucha Najla cuando llega a casa después de un día duro?


Si tengo que ser sincera, a Najla le gusta mucho el silencio. Siempre tengo música en la cabeza y es un elemento con el que estoy interactuando casi las 24 horas del día, así que cuando necesito descanso, el silencio es uno de mis mejores aliados y una de las pocas cosas que consigue que mi reposo mental sea casi total. No puedo pasar más de dos días seguidos sin mi dosis, sin pulsar mi tecla “reset” para volver a ser yo misma.

- ¿Cuál fue la chispita que encendió en ti la aficción por la música?


Esa chispa empezó a titilar ya cuando era muy pequeña. Supongo que la mezcla cultural a la que estuve y estoy expuesta tuvo mucho que ver en mi desarrollo artístico, pero también, por otra parte está el gusto por la música y cantar que tienen mis padres. Mi madre suele decirme que cuando era un bebé ponía música o la radio para que me quedase dormida en la cuna y no llorase, así que, la verdad es que resulta difícil discernir cuándo fue la primera vez que sentí la música dentro de mí, pues parece haber estado ahí siempre. De lo que tengo un recuerdo muy claro es del disfrute que me producía pasear de mañana cantando, muy temprano de camino a la escuela. Durante estas caminatas inventaba canciones que después olvidaba, y así un día tras otro. Ese paseo era una delicia. Hacía lo posible por retrasarme para así poder hacerlo en soledad y me sigue gustando mucho caminar y cantar. El problema era que, con el cuento, siempre llegaba tarde y eso también me sigue pasando. Una mala costumbre. Así me llamaba mi padre la “reina de la cámara lenta”.

- Llevas muchos años de vocalista en distintas formaciones y cantando estilos muy diversos; jazz, brasileira, experimental... ¿como es posible compaginar todos esos estilos?

Así como no podría escuchar solamente un estilo musical, tampoco podría cantar uno sólo de ellos. Me encanta rendirme a la belleza y ésta tiene formas muy diversas. Ser versátil me parece una cualidad muy valiosa, un gran antídoto para el aburrimiento y uno de los alimentos del alma, por lo menos de la mía. No hay mejor manera para romper los propios límites que poder usar distintas herramientas durante tu vida para tal fin. Como músico has de saber tomar muchos caminos, reconducirte y la versatilidad es un buen par de botas que calzarse para recorrerlos.

- ¿Cómo compones tus canciones?

De muy diversas maneras. Normalmente siempre hay un catalizador presente y ése es la guitarra.
Es un instrumento que me apasiona y que encuentro tremendamente cercano a la vibración de mi voz y mis sentimientos. Debe ser por eso que mayormente, en estos casi quince años de camino, he trabajado con guitarristas. Muchas veces parto de un texto ya creado e intento buscar su musicalidad según lo que su esencia emita, aunque la mayor parte de las veces es la melodía la que llega primero y después vienen las palabras. Se siente como algo que está en suspensión en el aire, preparado para ser comprendido y conformado. Cuando trabajo mano a mano con alguien, el proceso es parecido, pero tremendamente divertido y enriquecedor. Un proceso en el que descubres territorios no fácilmente explorables en el otro.

- ¿Qué enseñas a tus alumnas y alumnos, técnica de canto hindú?

Ui!! Me daría mucho coraje enseñar algo tan complejo y que merece todo mi respeto. Si bien es cierto que he estudiado técnica vocal hindú, con sinceridad, es una disclipina que puede ocupar casi dos décadas aprender en profundidad. A mis alumno/as intento guiarlos hacia el aprendizaje de dos cosas básicas: salud vocal y el desarrollo del propio color de la voz, dos cosas a las que quizás, en los tiempos que corren, hipermediatizados y extralimitados en lo que a estrés se refiere, se les da poca importancia.

- ¿Cual es el perfil de alumnos que acuden a tus clases?

Los perfiles son diversos. He impartido clases a actores, cantantes, docentes, amas de casa, peluqueras, voces en proceso post-operatorio y hasta a entrenadores de baloncesto. De todos he aprendido mucho y han sido experiencias muy satisfactorias. Durante mi vida, he invertido tiempo en el estudio de la técnica vocal y Jo Estill Voice Craft ha sido quizás la que ha transformado definitivamente mi manera de ver y sentir la voz y la que irremediablemente me ha conducido al mejor manejo de ésta y a su comprensión acústica y anatómica. El cuidado de mi propia voz ha sido personalmente un medio mediante el cuál he ganado en salud tanto física como mental y emocional.


- Eres diplomada en Educación Musical, ¿que te ha aportado esta profesión y su formación académica?

Sobre todo, he entrenado e incrementado mis dotes pedagógicas y la paciencia. He aprendido
a jugar con la música desde los ojos de un niño/a, a desgranar el puzzle e inventar directrices motivadoras que ayuden a montarlo de nuevo. He descubierto también que no el que más sabe es el que mejor enseña y que a los niños hay que tratarlos como adultos. He aprendido a aprender del que se supone aprendiz.


- ¿Como consigues tener esa agenda llena de conciertos?

No resulta fácil. La vida de los que nos dedicamos a esta profesión es altamente fluctuante y ardua, especialmente si eres vocalista. Hoy todo y mañana nada. Así que tienes que ser más hormiga que cigarra. Hay que insistir, perseverar y no perder la fe, lo cual, a veces, resulta realmente complicado. Lo que me ha traído hasta aquí ha sido básicamente el trabajo y la ilusión. Soy una soñadora incurable y éste año me ha dado por soñar hasta despierta y apostar por ello aunque implique sacrificios. Como bien dice el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha:
“Bien podrán los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo, será imposible”. Trabajo y disfruto y al final todo tiene su recompensa. Está siendo un buen año, de momento, crucemos los dedos.


- Para los que aún no fuimos a la Cidade da Cultura, ¿qué nos vamos a encontrar? y ¿qué interpretáis Piñeiro y tú en la biblioteca los fines de semana?

Este proyecto tiene una sonoridad deliciosa. Es una formación de casi siete años de vida y está
muy conformada por lo que tocar con Héctor es fácil y gratificante. Nos conocemos muy bien
y el repertorio es amplio. En la CDC interpretamos temas suaves que invitan a la escucha y la contemplación, ya que el entorno lo requiere. La acústica del edificio es maravillosa y cantar en él resulta muy agradable. El concierto está pensado para acompañar el paseo de las personas que se acercan a visitar el espacio y su situación ofrece libertad para detenerse un rato y unirse a nosotros
o proseguir el camino.

- Cuales son tus próximos proyectos; algún disco en una formación, en solitario, colaboraciones...

El proyecto más importante de este año es quizás la edición del primer disco de Lobalú, formación que comparto con Héctor Lorenzo Piñeiro y, esperamos vea la luz en un par de meses. Es un trabajo original, laborioso y que se ha realizado con mimo, tanto el nuestro como el de los músicos y amigos que han colaborado en su construcción, que son muchos. “Haikus” será el nombre del álbum que se ha grabado en los estudios Abrigueiro, en Friol. Esperamos poder tenerlo dentro de muy poco entre las manos. Otro proyecto en el que estoy poniendo mucha energía es la formación que ha nacido a partir de las diversas colaboraciones que he tenido con Sérgio Tannus, el multinstrumentista brasileiro afincado aquí, en Santiago. La composiciones de Ema na Boa navegan entre jazz, la música brasileira, el funk, el pop y la música galega. Es una formación que espero tome su forma definitiva este año. Tengo ganas también de poder acompañar a Safari Orquestra en la promoción del recién publicado “Ben Deitei” en el que colaboro y entre una cosa y otra, seguir componiendo y estudiando sin prisa pero sin pausa. Si se cumple todo este año, seré muy feliz. No habría motivación mejor.


Colaboran:Concello de SantiagoAsociación Hostelería de Santiago y ComarcaXunta de Galicia
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